Recorrí la mente infatigablemente,
desde el rincón principal hasta el pasillo perdido.
Recorrí las emociones,
desde el cuchillo abismal hasta el gozo en la cima.
Recorrí el tacto, la luciérnaga, el sol y el frío.
La tinta derramada, la pluma quebrada…
Recorrí los mares, lagos y ríos,
saturados en color.
Recorrí tanto que quedé sin sustento.
Mis pies se elevaron
Y ahora regreso con el pelo,
la lengua y un oso.
Etiquetas: poesía tal vez
Marzo 5, 2009 a las 1:44 am |
gustome…
siga recorriendo nomás…
Marzo 29, 2009 a las 11:23 am |
Ay Nati!
Eso.
¿Leíste el cuento del Oso que está en el libro Mujeres que corren con los lobos? Ah, ¿no leíste ese libro? Pues ya mismo, m’hija, ya mismo. Besooo
(PD: che, te copás para armar una clínica de escritura? o mejor un colectivo, o mejor un fanzine
le podemos decir a Vick también).
Marzo 29, 2009 a las 7:51 pm |
Ja sí lo leí, estaba inspirado un poco en esa idea que hay detrás…
Por lo otro ahora respondo por mail
beso!