a tres momentos una música invita:
el primero de inicio y preparación. el momento de introducción a la reflexión. sonidos pausados en un ida y vuelta de sentimientos. algo de duda e incertidumbre. por último una decisión.
segundo momento. pasos tímidos que emprenden movimiento. lentamente voces comienzan a acompañar al caminante y lo alientan a continuar. a medida que avanza, se siente crecer la luz de su esperanza y la convicción que persigue. pero aún todo posee un tinte incipiente. algunas notas de color y en un momento de duda se repite la frase que lo instó a tomar su decisión y comenzar. las voces siguen acompañando con mayor vividad. ahora el andar ha encontrado su propio ritmo.
se llega a la tierra esperada. unos sonidos cercanos le dan la bienvenida. todo es más rápido. no se puede esperar. el paisaje es maravilloso. luces, colores y sombras a su alrededor. tambores e instrumentos de otros mundos. la enseñanza llega al encontrarlo y su convicción ya no es profecía. su voz es dulce y armoniosa, casi como una caricia. todo es goze y alegría. y la historia allí termina. para recomenzar quién sabe qué nuevo día.